Da que pensar que el expropiado sea esta vez el país que apostó por la escasa confianza que daban los países sudamericanos y que una vez más nos han vuelto a demostrar lo que de verás se puede confiar en ellos.
Las inversiones españolas nuevamente caen ante la soflama de nacionalismos baratos y populistas … empezaron orgullosamante mandatarios argentinos y a continuación ya está Don Evo el boliviano dando la réplica. Que España no estaba allí como una ONG , eso ya lo sabíamos todos pero que el único atisbo de confianza a las inversiones extranjeras las empezó a dar esos euromillones hispanos está bastante claro.
España en el contexto internacional está perdiendo peso, nuestros más fieles aliados vecinos nos denigran malhabalndo de nosotros como tales y como los que mal hemos hecho las cosas. En Europa se habla de nosotros solo para mal … y la repercusión internacional, claro, no ha parado de mermar la fuerza que tiene España para salvaguardar sus intereses … me temo que esto no terminará acá, próximas estaciones … Ecuador, Venezuela …
España debe mirar a su pasado y refortalecerse en su interior.
Bandera de la flota española en tiempos de la descolonización.
