Los alemanes llegaron a dominar de una o de otra manera casi la totalidad continental europea. Sólo mantuvieron la neutralidad formal Suecia y Suiza, aunque a efectos prácticos estuvieran muy influenciadas por la órbita alemana.

España y Portugal también neutrales pero con predispocición los primeros tras el fin de la Guerra Civil al pacto y los segundos muy al margen. En guerra sólo los británicos aguantaron el empuje gracias  a la defensa proporcionada por el mar